Bienvenida
Mi nombre es Juan. Quiero que sepas que yo fui un hombre normal, sin nada en especial, un hombre con gustos comunes, con un trabajo común y sueños comunes. Fui un hombre estúpido que estaba hastiado de su vida, que lo había perdido todo, visto morir a sus seres queridos y que había perdido la esperanza en el futuro. La idea del suicidio se me mostraba como la única salida a una vida que ya no tenía sentido para mí.
Hasta que un día aparecieron en mi vida los seres a los que llamé cariñosamente Superseres. Los llamé así porque son seres humanos que ya alcanzaron la Superconsciencia, la consciencia de que son (somos) DIOS.
¿Y qué obtuve de ese encuentro? Obtuve mi entrenamiento, el cual me llevó a la consciencia cierta de que Yo Soy Dios, de que nunca fui Juan y que todo mi pasado, sin importar cómo haya sido o cuanto sufrimiento pudiera encontrar en él, ya no podía tocarme.
Ese entrenamiento que yo recibí es lo que le ofrezco en esta escuela. ¿Y qué ocurre después? Ocurre lo que me ocurrió a mí y lo que le ocurrirá a usted: que ya no enfrenta la vida como un ser humano, empieza a vivir aquí como un Dios manifestado en la tierra.
¿Qué es la Superconsciencia?
Bajo el término «Superconsciencia» definimos el estado natural no condicionado. Es lo que somos cuando nos hemos desprendido de todas las capas de identificación con la forma personal. Lo que queda cuando las identificaciones dadas a la consciencia son superadas, y se revela desde el sí mismo fundamental el estado libre, poderoso, diáfano y sin atributos del hecho simple de SER.
Por tanto, la Superconsciencia no es algo a lo que se llega; es algo que siempre está ahí esperando a ser descubierto. Una entidad no se hace entidad superconsciente. Se descubre siendo siempre superconsciente. No es una adquisición, no es un logro: es el reconocimiento de lo que usted ya es antes de cualquier nombre, historia o creencia.
Más allá de las capas del «yo» personal, de la narrativa de la historia personal y de todo cuanto el «yo» personal cree y dice ser, se revela trascendente a todo lo manifestado lo que es sin tiempo ni espacio: Dios a través de una forma humana. Sin nacimiento, sin muerte. El substrato impersonal de todas las cosas.
Aquí, usted es lo que se revela a sí mismo y el objetivo final de toda búsqueda. Usted el buscador, usted lo buscado. Darse cuenta de ser el «eso» sin forma es ser superconsciente. Y usted es ESO.
Esta enseñanza no es nueva. Es la misma que revelaron Jesús, Krishna, Buda, Nisargadatta Maharaj y otros grandes sabios a lo largo de los milenios. La EAS se fundamenta en ese legado común — la Philosophia Perenne — y se lo ofrece a usted de forma estructurada y accesible.
Quiénes son mis Maestras
En apariencia, estos individuos son como cualquier otro ser humano. Pero en su interior más profundo, han logrado el estado de consciencia que les permite reconocerse como manifestaciones de Dios en forma humana. Dotadas del poder, amor y conocimiento emanados del UNO, estas entidades extraordinarias se mantienen en el anonimato, esperando pacientemente a que la humanidad alcance un mayor grado de madurez espiritual y comprenda plenamente su lugar dentro del espíritu universal y de la gran familia cósmica de la cual todos formamos parte desde nuestro origen.